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Rabbit Hole6 min de lectura

El agua que no aparece en el contrato

Hace tres días, seis organizaciones y un abogado pidieron a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que le exija explicaciones a Chile. El motivo: haber cambiado su normativa ambiental a la medida de los centros de datos. Es la primera vez que la infraestructura de la inteligencia artificial llega a un organismo interamericano de derechos humanos. Y llega con una historia de seis años atrás.

nerdtalks es una revista digital en español de tecnología, inteligencia artificial y empresas, editada en Santiago de Chile.

Collage: una gota sobre un expediente sellado y un datacenter.
Collage: una gota sobre un expediente sellado y un datacenter.

Hace tres días, seis organizaciones y un abogado pidieron a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que le exija explicaciones a Chile. El motivo: haber cambiado su normativa ambiental a la medida de los centros de datos. Es la primera vez que la infraestructura de la inteligencia artificial llega a un organismo interamericano de derechos humanos. Y llega con una historia de seis años atrás.

El decreto

El 21 de enero de 2026 se publicó el Decreto Supremo 17/2025 del Ministerio de Medio Ambiente de Chile. Modificó dos umbrales que determinan cuándo un proyecto debe pasar por evaluación de impacto ambiental.

El primero: el almacenamiento de combustible subió de 80 a 1.000 toneladas. Multiplicado por 12,5. Los centros de datos mantienen generadores diésel de respaldo, y ese umbral era uno de los pocos que los obligaba a entrar al sistema.

El segundo: al umbral de infraestructura eléctrica de 23 kV se le agregó un requisito de longitud mínima de dos kilómetros. Una línea corta que alimente un datacenter grande ya no gatilla evaluación.

El 22 de agosto de 2026, Acción Cívica, el Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales, el Movimiento Socioambiental Comunitario por el Agua y el Territorio, el Centro para el Acceso a la Justicia e Inclusión de la Universidad Anglia Ruskin, la Clínica Internacional de Derechos Humanos de la Universidad de Virginia y el abogado Gonzalo Sánchez Sandoval presentaron el caso ante la CIDH.

Cuatro días antes había habido una audiencia regional con organizaciones de México, Brasil y Chile. Pidieron cuatro cosas: monitoreo regional, un informe temático sobre infraestructura digital y derechos humanos, estándares interamericanos de transparencia contractual, y moratorias temporales a nuevos proyectos.

Lo que un solo vecino de Cerrillos consiguió

Para entender por qué ese decreto importa hay que ir a 2020.

Ese año, catorce vecinos de la comuna de Cerrillos, en Santiago, reclamaron contra la aprobación ambiental del "Cerrillos Data Center" de Google, un proyecto de 200 millones de dólares. Trece se desistieron en el camino. La Municipalidad de Cerrillos también se desistió.

Un solo vecino llevó la causa hasta el final.

El 26 de febrero de 2024, el Segundo Tribunal Ambiental anuló parcialmente la resolución de calificación ambiental del proyecto. El motivo: la evaluación no había considerado los efectos del cambio climático sobre el Acuífero Central de Santiago. El diseño original contemplaba extraer 169 litros por segundo de tres pozos.

El 17 de septiembre de 2024, Google renunció al permiso y anunció que evaluaría un proyecto nuevo desde cero, con tecnología de menor consumo hídrico.

Una persona, un tribunal, y el mayor proyecto de datacenter de Chile de vuelta a la casilla uno.

Uruguay: el dato salió por orden judicial

En Uruguay, el mismo tipo de información tuvo que arrancarse con una demanda.

Daniel Peña, investigador de la Universidad de la República, y la Comisión Nacional en Defensa del Agua y la Vida pidieron los datos de consumo del datacenter que Google instalaría en Canelones. El Ministerio de Ambiente se negó, alegando secreto industrial. El Tribunal de lo Contencioso Administrativo falló contra el ministerio y el Tribunal de Apelaciones lo confirmó a principios de marzo de 2023.

El dato que salió: las torres de enfriamiento requerirían 3,8 millones de litros diarios en la primera fase y 7,6 millones en la segunda.

El contexto: Uruguay atravesaba la peor sequía en 74 años. Montevideo estaba mezclando agua salobre en la red de agua potable.

Google redujo el proyecto y cambió a refrigeración por aire. La inversión final superó los 850 millones de dólares.

Ceará: de 19.700 a 144.000 litros diarios

En Brasil, The Intercept documentó el caso más grande y más opaco de la región.

En Caucaia, área metropolitana de Fortaleza, se construye un centro de datos de Casa dos Ventos con TikTok como socio. Caucaia declaró emergencia por sequía o escasez hídrica en 16 de los últimos 21 años. En 2019, cerca de diez mil habitantes se quedaron sin agua apta para consumo.

El agua declarada inicialmente en el licenciamiento fue de 19.700 litros diarios. El agua finalmente autorizada, mediante dos concesiones de la Secretaría de Recursos Hídricos de Ceará, fue de 144.000 litros diarios. Un aumento de 7,3 veces.

El propio informe ambiental de la empresa reconoce que la cuenca — 15.085 km², el 10% del territorio cearense — no tiene disponibilidad suficiente para las necesidades de la región metropolitana. La licencia de instalación se emitió igual, el 14 de noviembre de 2025.

Cuando los reporteros usaron la Ley de Acceso a la Información para pedir la documentación técnica de los 22 proyectos de datacenter en trámite ante el Ministerio de Minas y Energía, se la negaron por sigilo comercial.

El patrón

Chile subió los umbrales por decreto. Ceará autorizó 7,3 veces más agua de la licenciada. En Brasil, 13 de 22 proyectos pidieron confidencialidad sobre su consumo energético. Uruguay solo entregó los datos tras perder en dos instancias judiciales. En México, el conteo de datacenters en Querétaro varía entre 14 y 34 según qué fuente y qué mes se consulte. Argentina, donde se anunció un proyecto de 25 mil millones de dólares y 500 MW en la Patagonia, no tiene normativa específica para megadatacenters: se canaliza vía el régimen general de grandes inversiones, que no contempla al sector.

El patrón transversal no es que falte el dato. El dato existe. Está clasificado como secreto comercial.

Las cuatro preguntas que nadie ha respondido

¿Cuánta agua consumen realmente? Las empresas reportan el agua del sitio. Los críticos suman la de la generación eléctrica. Ninguna de las dos cifras es mentira y pueden diferir en un orden de magnitud. Nadie audita de forma independiente.

¿La refrigeración por aire resuelve el problema o lo traslada? Ahorra agua y dispara electricidad. En Querétaro, la nueva generación anunciada es una central de gas.

¿Compensa el empleo? Un estudio alemán citado en la investigación regional estima tres empleos por megavatio. Digital Realty tiene 36 instalaciones en América Latina y cero empleados listados en la región sobre 3.936 globales.

¿Es esto un asunto de derechos humanos? Es exactamente lo que la CIDH tendrá que decidir a partir del expediente presentado el sábado.

Para dimensionar sin exagerar

La Agencia Internacional de Energía, en su informe Energy and AI, calcula que los centros de datos consumieron unos 415 TWh en 2024, alrededor del 1,5% de la electricidad mundial, y proyecta unos 945 TWh para 2030, cerca del 3%.

Dos advertencias que la propia AIE hace y que casi nadie repite. La primera: el rango de incertidumbre a 2035 va de 700 a 1.700 TWh según el escenario. Más del doble entre un extremo y otro. La segunda, más importante: la AIE no aísla un porcentaje atribuible solo a la IA, separado del resto de los servicios digitales. Cualquier titular que diga "la IA consumirá X" está yendo más allá de lo que dice la fuente que cita.

El problema latinoamericano, en todo caso, no es el porcentaje global. Es que una cuenca específica en Ceará, un acuífero específico en Santiago y un embalse específico en Canelones son finitos, y las decisiones sobre ellos se están tomando con documentos que están sellados.

Fuentes: BioBioChile (presentación ante la CIDH) · País Circular (sentencia Cerrillos) · Emol (renuncia de Google al permiso) · la diaria (fallo Uruguay) · The Intercept Brasil · CLIP / Agência Pública, investigación transnacional · Chequeado / Pulitzer Center (comparativa regulatoria) · Plan Nacional de Data Centers, Ministerio de Ciencia de Chile · AIE, Energy and AI

Preguntas que sí se pueden responder

¿Cuánta agua usa un datacenter en Chile?
Depende del proyecto y de si se cuenta solo el sitio o también la generación eléctrica. El diseño original de Google en Cerrillos contemplaba 169 litros por segundo. En Uruguay, un fallo judicial reveló 3,8 millones de litros diarios en la primera fase del proyecto de Google en Canelones. Las cifras contractuales suelen estar bajo secreto comercial.
¿Por qué el caso de los datacenters llegó a la CIDH?
Porque Chile modificó en enero de 2026 dos umbrales de evaluación ambiental que aplican a centros de datos. Organizaciones de Chile, México y Brasil piden monitoreo regional, un informe temático y moratorias temporales. Es la primera vez que esta infraestructura llega a un organismo interamericano de derechos humanos.

Publicado el 23 de agosto de 2026 en Rabbit Hole, la sección de investigación larga de nerdtalks. Actualizado el 23 de agosto de 2026.

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